Reciclaje, basura y desechos

En muchos rincones del planeta, cada minuto se acumulan toneladas de basura que en lugar de ser procesadas adecuadamente, generan más contaminación. Ante esta cruda realidad, la pregunta es: ¿debemos culpar a nuestros gobiernos por el daño irreversible que le estamos causando a nuestro mundo o debemos sentirnos parte de la solución?

Una gran cantidad de personas inculpan a las compañías petroleras por la contaminación mundial, pero aunque el grado de contaminación que producen estas empresas es enorme, el ciudadano común también contribuye a esta destrucción ambiental.

En este momento, algunas ciudades ya están empezando a buscar un arreglo a este problema. Por ejemplo, en San Francisco, California se han pasado leyes para empezar campañas de reciclaje que incluyen la separación de basura y desechos. En esta ciudad los locales públicos tienden a colocar 3 tipos de botes: uno azul para el reciclaje, uno verde para los desechos y uno negro para la basura. Por otro lado, la gente debe pagar 10 céntimos de dólar por bolsas plásticas, lo que les obliga a tener que traer sus propias bolsas a la hora de ir de compras.

Pero, ¿cuál es la diferencia entre reciclaje, basura y desechos?

  • Reciclaje es el proceso de obtención de materias primas por medio de procesos fisicoquímicos o mecánicos para generar la producción de un nuevo producto. En esta categoría podemos incluir los metales (siempre y cuando no contengan líquidos o comidas); el plástico, salvo aquellos que estén marcados como aptos para el abono – en esta categoría no entran las bolsas plásticas, envolturas o espuma de poliestireno – ; el papel limpio, seco y libre de manchas; y el vidrio sin líquidos o comida.
  • Desechos es todo aquello relacionado a las sobras de comida, papel sucio y plantas. Aquí se puede mencionar que cualquier contenedor de alimentos en papel “sucio” tal como los filtros de café, vasos y platos de papel, entran en esta categoría. Plástico biodegradable NO pertenece a esta categoría.
  • Basura es cualquier objeto que no pueda ser usado de nuevo o reciclado tales como cerámica, pañales, productos de higiene femeninos, vidrio, esponjas, entre otras cosas. Algunas excepciones son baterías, electrónicos, pintura, cera, etc., los cuáles pueden ser tratados mediante procesos especiales.

Esta nueva “eco-tendencia” se puede extender más aún. Nuestro futuro y el de las próximas generaciones dependerá de esto.  Ciertamente el buen uso y aprovechamiento de los desperdicios nos puede poner en otro “eco-estatus”. Sin embargo, algunos procesos se pueden reducir o evitar con la prevención. Por ejemplo, el uso de botellas plásticas para tomar agua o bebidas de otro tipo están contaminando nuestros ríos, lagos y mares; por tal razón, el uso de una botella única, es una práctica muy eficaz que podría minimizar esto.

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