Prueba a la inteligencia del Costarricense

Hace pocos días José María Figueres hacía públicas sus intenciones de precandidatura por parte del PLN (Partido Liberación Nacional) o como popularmente se le conoce el PRILN (comparativa al controversial Partido Revolucionario Institucional Mexicano) en Costa Rica. Por su parte, Oscar Arias Sánchez en su momento ya había anunciado su candidatura por el mismo partido. Para muchos esto será la batalla del milenio en lo que a política se refiere, para otros lo que avecina es una guerra de egos donde el gran perdedor pudiera ser Costa Rica.

Figueres y Arias fueron presidentes durante lo que se conoce como el periodo del declive de la democracia Costarricense. Un periodo donde constantemente florecieron acusaciones contra políticos. Un periodo donde la división de clases se agudizó y el crimen organizado creció en Costa Rica mientras el narcotráfico tomo el control de este “puente” de drogas.

Un país que podría estar luchando por ser el primer país Latinoamericano en llegar a ser parte del primer mundo hoy se debate entre el crimen y la corrupción. Un país donde la gente dejó de creer en su sistema político, un sistema corrupto que protege a la injusticia y obliga a los trabajadores a pagar altos impuestos para que los beneficios de este dinero termine en la manos equivocadas.

La precandidatura de estos 2 hombres no se podría dar sin otro factor importante: el actual Presidente Luis Guillermo Solís y su partido PAC (Partido Acción Ciudadana). En este sitio mencionamos poco antes de la elección del Sr. Solís que este era la opción “menos mala” y; desafortunadamente, cuando una persona le toca escoger entre lo “menos malo” tiende a alcanzar la mediocridad. Recordemos que en el momento de la elección habían otros 2 candidatos que generaban muchas dudas en la población: un seguidor del decadente modelo Chavista (Frente Amplio) y otro del mismo PLN (o PRILN, “sírvase a su gusto”).

El aporte tan controversial del PAC y las decisiones del Presidente Solís han generado gran polémica y mucha desconfianza entre la población Costarricense y esto sin duda ha abierto la puerta para que dos “muertos políticos” estén intentando resucitar; como dice el dicho, “en río revuelto, ganancia de pescadores”.

Después de que los últimos gobiernos hayan creado una imagen de incredibilidad en el aparato gubernamental y que día con día se intensifiquen las acciones para reafirmar ese modelo queda preguntarse a si mismo, ¿será que Costa Rica ya tocó fondo? O quizás la pregunta podría ser, ¿qué hay más allá del abismo?

Quedan menos de dos años para las elecciones que marcarán el segundo centenario de nuestra pequeña gran nación y esta vez nos enfrentamos ante 2 destructores de la patria. Con el Sr. Solís dijimos “este es el menos malo”, esta vez decimos, cual será “el menos ‘pior’”.

Será la culpa del sistema político que se ha prostituido tanto como para ponernos en una situación como esta o seremos nosotros mismos los Costarricenses los que por andarnos pavoneando por Centro América hemos perdido “materia gris” y ya ni siquiera diferenciemos entre lo que le conviene al país que le dejaremos a nuestros hijos. Definitivamente, la elección del 2018 será una prueba a la inteligencia del Costarricense y con el emerger de estos 2 candidatos lo único que podemos anticipar es que la cúpula política Costarricense piensa que el pueblo esta dormido y puede hacer lo que le plazca con la “plebe”. En 100 años nuestros descendientes nos calificarán como “brutos” o “inteligentes” dependiendo de esta elección y hasta este momento las opciones nos son esperanzadoras. ¡Es hora de reaccionar!

  • Carlos Alvarado Blanco

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.