Círculo vital

Hace unos días tome una decisión consiente en una situación laboral (y mucha atención a la palabra “decisión consiente” que es de lo que se trata esta nota).

Recientemente me había quedado sin trabajo y después de unos días sabáticos era el momento de regresar a la adrenalina y compromiso de un empleo.

A través de unos ex compañeros de mi antiguo empleo tuve la oportunidad de conocer al manejador de un lugar que estaba contratando personal. Este persona, honesta y diferente al promedio de manejadores que conozco, me vendió la idea de las maravillas de ser parte de su equipo de trabajo y vivir la “pasión” con la que el “motiva” a sus empleados a ejecutar su trabajo. Me explicó la importancia de ser “exigente” con el trabajo ya que de el depende el sustento de las familias de sus empleados….quien no sucumbe ante la promesa de un manejador idealista…(claro, después me di cuenta que la “pasión” que el profesa no es por los trabajadores sino porque el tiene dinero invertido en el negocio).

Muy emocionada y con muchas expectativas, invertí más de $100 en el uniforme (lo cual es mucho dinero para el trabajo que haría pero ya había aceptado el reto y con la experiencia que tengo muy pronto lo recuperaría). Y como dicen por ahí: el que no arriesga no gana.

Pasaron siete días de entrenamiento y la remuneración económica no aparecía; por lo regular el promedio de entrenamiento en cualquier restaurante es de dos a cuatro días luego empiezas en una estación pequeña mientras tomas confianza y lo demás es historia. Mas bien empecé a notar inseguridad en la decisión que había tomado.

Cabe mencionar también que unos de los días de entrenamiento tenía muy poco personal para un fin de semana muy ocupado. Me asignó responsabilidades de trabajo que no eran parte de la posición que había aplicado. Convenientemente me recordó que “El maneja su negocio con mucha pasión…”

Y aquí es donde aparece la “decisión consiente” “Yo también tengo el poder de manejar mi propio negocio con pasión”.

Existe una línea muy delgada y confusa entre “ego”, “conformismo” y “buscar lo que nos provoque pasión”.

Ego: ¡abandonar lo que hacemos porque no nos gusta que nos digan que hacer! ¡Renuncio fácilmente porque soy indisciplinado para cumplir compromisos! Algunas veces racionalizamos nuestras acciones para no explorar lo desconocido. Eso conlleva al siguiente punto.

Conformismo: tengo empleo, conseguí mi zona de confort y lleno las expectativas de los demás aunque no llene las mías. Internamente vivo dos realidades: ¡me resigno o estoy inconforme! La acción inmediata depende de los objetivos, necesidades o circunstancias personales de cada ser humano. De aquí se genera el siguiente punto.

Descubrir que nos motiva a buscar hacer lo que mas nos gusta. La respuesta no es ni el ego ni el conformismo es “estar en el lugar que nos corresponde” y hacer las cosas con “pasión” como me lo dijo el manejador que mencione anteriormente.

Pasión está relacionado con el amor; cuando nos olvidamos del resto del mundo… saborear que estamos vivos pese a las circunstancias. Pasión es la felicidad que me provoca hacer algo que no esta limitada a la remuneración económica sino a la satisfacción personal (dar un buen servicio en tu empleo, comprar ese atuendo que te favorece, sentir como se ondea tu cabello cuando manejas el BMW, tu camioneta de ocho cilindros o tu carro de 1995, pagar la educación de tus hijos, celebrar con tus amigos, hacer ese viaje para ver el amanecer o mojar los pies en un río, quedarse un día descansando en casa, etc.

Pasión por ver mi trabajo como una fuente de ingreso y motivación para reinventarme cada día.

Ahora mencionemos un ingrediente reactivo: la inconformidad. Gracias a ello disfrutamos del modernismo que nos hace la vida mas fácil. Alguien inconforme con una situación busca la manera de simplificar y perfeccionarla.

¿Cual es la relación de pasión he inconformidad?

Bueno, la decisión que tome fue echar marcha atrás en este lugar y buscar el lugar que llene mis expectativas. El lugar que mas allá de prometer estabilidad emocional para sus empleados la practique(la cumpla)

La misma energía que invierto en aceptar la falta de pasión por el trabajo todos los días es la misma energía para buscar algo que me satisfaga.

He trabajado lo suficiente en mi conquista personal para poder identificar las cosas que deben ser cambiadas inmediatamente en vez de conformarme pensando que no puedo cambiar mis decisiones. En la distancia todavía aparecen pensamientos de inseguridad y confusión pero los cambio cuando me doy cuenta que esta es MI VIDA Y TENGO EL PODER DE DECIDIR.

Toma mucha determinación y claridad de pensamiento moverse y encontrar el lugar que nos corresponde en contraste con el circulo vital o dicho de otra forma encontrar la pasión por las cosas que hacemos, es nuestro derecho divino

– Sara Melgar

 

5 comments

  1. Muy bueno ahora sé quien se parece a mi xq me gusta escribir ya tengo dos libros q ya casi los termino son buenos te quiero mucho hermana

  2. Hola Sara,

    Excellente reflexion y te felicity por tus cualidades de escritura sigue adelante y exito en la vida. Te mando un fuerte abrazo a la distancia. Un gran amigo, “El burrito mal-amarrado”

    OmarTellez

  3. Que buena reflexión, y totalmente de acuerdo que uno es el que tiene que decidir por el bienestar de sí mismo. Sara Melgar espero que en su nueva aventura laboral sea de lo mejor. Muchas suerte !!

    • Muchas gracias!!! Si todos empezamos a cambiar las ideas impuestas,este mundo será un mejor lugar para las nuevas generaciones.

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